Seguro que has oído hablar un montón de veces de los chakras y de la energía, y a lo mejor te suena a algo muy complicado o espiritual. Pero la realidad es mucho más sencilla: los chakras son simplemente los centros de energía de tu cuerpo. Cuando están abiertos y fluyen, te sientes bien, con fuerza y ligera. Cuando se bloquean, empiezas a notar pesadez, cansancio o que las cosas no te salen.
Si quieres empezar a cuidarte a través de tu energía, hay una regla de oro: siempre, siempre se empieza por el primero.
El primer chakra está justo en la base de la columna. Es el más importante porque es tu cimiento. Si está desequilibrado, da igual lo que hagas con los demás: te vas a seguir sintiendo cansada, con miedo, insegura o con esa sensación constante de que no llegas a todo.
Un truco súper sencillo:
Para activar este centro de energía puedes hacer esto:
- Descalza los pies: Quítate los zapatos y ponte de pie directamente sobre el suelo (si es tierra o césped mejor, pero el suelo de casa también sirve).
- Siente el peso: Separa un poco los pies, relaja las rodillas (que no estén rígidas) y pon toda tu atención en la planta de los pies. Siente cómo sostienen todo tu peso.
- Imagina tus raíces: Cierra los ojos y haz tres respiraciones profundas. Al soltar el aire, imagina que de tus pies salen unas raíces fuertes que se clavan en el suelo. Siente esa seguridad de estar bien agarrada a la tierra.
Hacer esto durante un minuto por las mañanas te cambia por completo la energía con la que sales a la calle.
Pero claro, este es solo el primer paso. El cuerpo tiene más centros de energía que también necesitan un poquito de cariño para que todo funcione a la perfección.
Como sé que te va a encantar notar cómo cambia tu cuerpo cuando te equilibras por dentro, te paso una rutina completa donde trabajamos todos los chakras de forma muy fácil y guiada.
Un abrazo!
San 🌞
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